Probablemente os estéis preguntando porqué he escogido este libro y qué relación mantiene esta obra con la tecnología digital y la educación. Pues bien, ahí es donde entro yo.
Antes de comenzar a establecer conexiones, creo conveniente realizar un breve resumen de la trama. La historia gira en torno a Xenia, una adolescente estudiosa y cuyo objetivo es estudiar la carrera de Medicina, hasta que conoce a Marcelo en un foro literario. Ambos comparten afición y pasión por la lectura, y a medida que pasa el tiempo, su relación (virtual) se vuelve cada vez más estrecha, por lo que ella toma la iniciativa de buscarlo con el fin de conocerlo en persona, pero lo que ella no sabe es que él no es quien dice ser, pues su nombre real es Éric, reside en un centro de menores y está acusado de asesinato, información que ella conoce al ver el lugar de origen de un paquete que él le envía. Sin embargo, no todo es lo que parece, y a medida que transcurre la historia, ella descubre que no hay que quedarse con las meras apariencias o etiquetas.
Creo que esta síntesis ha podido proporcionaros información suficiente acerca de la relación que mantiene la historia con la tecnología digital, pero a continuación, me adentro en el análisis.
En primer lugar, partimos de la base de que la pareja se conoce en un foro literario, uno de los grandes recursos de los que disponen las TIC y que ayuda a conectar pasiones, en este caso, la lectura. Este lugar de encuentro y de comunidad puede parecer inofensivo y beneficioso a primera vista, pero no hemos de olvidar que la persona que se encuentra interactuando con otras, desconoce totalmente la identidad de la otra parte, riesgo que se asume de forma casi inconsciente. Esto puede ser equivalente a las redes sociales, donde muchas personas pueden contactar con otras con fines poco éticos (como estafas o ciberacoso) y con malas intenciones (grooming). En la historia de nuestra protagonista, esta confianza plena y ciega le pasa factura, pues es a posteriori cuando descubre que el chico con el que intercambiaba mensajes la ha engañado.
Considero que otra de las ideas que pone encima de la mesa es el hecho de que cualquiera de nosotros y nosotras puede caer en este tipo de engaños y trampas, pues aunque Xenia es una persona aplicada, sensata y coherente, confía plenamente en él sin conocerlo y, por ende, cae completamente en el engaño. Esto refleja que no solo las personas en situaciones de alta vulnerabilidad pueden llegar a caer en este tipo de trampas, sino que cualquier persona, desde el momento en el que decide adentrarse en este mundo está expuesto a este tipo de peligros.
Otro de los aspectos que me gustó mucho es que, a pesar de que los protagonistas pertenezcan a mundos completamente opuestos, se muestre cómo una pasión común puede unirlos y este nexo de unión perdure a lo largo de toda la obra. Del mismo modo, no es una afición cualquiera, pues se trata de algo tan bonito como la lectura, disciplina que desde siempre ha tenido un poder extraordinario en cuanto a uniones y relaciones respecta. Además, se aprecia cierta desigualdad debido a la situación en la que se encuentra Éric, pues este tiene una serie de restricciones horarias que ha de cumplir y no dispone de un ordenador personal del que pueda hacer uso, mientras que Xenia sí.
Personalmente, me gusta mucho cómo vuelca la idea de que lo digital muchas veces se limita a un plano más superficial, como el tener una identidad falsa y la incapacidad de comprobarlo; mientras que lo real se centra en cosas más profundas y humanas, como puede serlo las explicaciones que se den cara a cara, donde el lenguaje no verbal coge mucho peso.
En conclusión, creo que es un libro que todos y todas las adolescentes (y no tan adolescentes) deberían leer, pues goza de una trama compleja e impecable, pertenece a una trilogía en la que la historia continúa y aporta perspectivas de otros personajes, enriqueciendo así el contenido de la trama e invita a tomar conciencia de que no todo lo que nos encontremos por la red es de fiar, pues de no ser conscientes y críticos, podemos llegar a caer en una gran mentira.
