miércoles, 28 de mayo de 2025

¿Cómo será la educación dentro de 20 años?

Bueno, ha llegado el momento de despedir este blog, al que tanto cariño le he acabado cogiendo. Para ello, me gustaría culminar con una pregunta abierta y reflexiva en torno a lo que puede depararnos el futuro de la educación. A sabiendas de que nos encontramos en un mundo lleno de incertidumbre y que no para de cambiar, ¿hacia dónde nos dirigimos? ¿Qué será de la educación dentro de un par de décadas? 

Pues bien, es una pregunta que me da mucho que pensar, aunque si algo tengo claro es que la tecnología digital estará muy pero que muy presente en el ámbito de la educación. Ahora bien, ¿pasará a ser una educación absolutamente tecnológica? ¿O, por el contrario, se mantendrán metodologías más convencionales? Me gustaría decir que se mantendrán aspectos como la presencialidad en las aulas, el profesorado en las aulas, los libros de texto en papel y la lectura, que se habrá potenciado la educación digital y que se habrá fomentado la impartición de cursos formativos y normativas que regulen determinados aspectos de la tecnología. Pero francamente, creo que a sabiendas de que la digitalización en las aulas se está dando a pasos agigantados, se podrá llegar a dar la desaparición de los libros de texto físicos y por ende, un deterioro de algo tan importante como lo es la comprensión lectora, la capacidad de concentración, el espíritu indagador, entre otras muchas cosas. 

Sin embargo, dado que me gusta tener una visión más optimista como futura pedagoga, creo que la educación del futuro dispondrá de más recursos educativos que se adapten a las necesidades de cada individuo además de a las necesidades del nuevo contexto en el que se encuentre. Creo también que, a consecuencia de los avances de la IA, se reflexionará en torno a las metodologías existentes, se modificará y se adaptará el tipo de contenidos y de actividades a realizar, priorizando así ejercicios que fomenten más la creatividad, la reflexión y el pensamiento crítico y dispondremos de metodologías más activas y dinámicas. Asimismo, a priori diría que en un futuro aspectos como la motivación, la inteligencia emocional y social, el pensamiento crítico, la creatividad y la originalidad pasarán a ser prioritarios, cogiendo así mucho más peso del que actualmente ya tienen. También preveo que se diseñarán más recursos que faciliten el proceso de aprendizaje, favoreciendo así al Diseño Universal del Aprendizaje (DUA), promoviendo así la equidad y la igualdad de oportunidades para todos y todas, aunque esta ampliación de recursos pueda conllevar que la ley del mínimo esfuerzo se haga muy presente.

En definitiva, nadie sabe lo que nos depara el futuro, y menos algo tan versátil y cambiante como lo es la educación. Pero si de algo no me cabe duda, es que, nosotros los pedagogos y pedagogas estaremos ahí para acompañar durante todo este proceso y para garantizar la calidad del sistema y del proceso educativo. Así que, sin nada más que añadir, un placer haber compartido este espacio de conocimiento e intercambio de ideas con todos vosotras y vosotras, y quién sabe, ¡quizá nos volvamos a ver pronto!

jueves, 22 de mayo de 2025

¿Cuáles son los beneficios de la tecnología digital en la educación?

Poco a poco nos vamos aproximando al final de este viaje y tal y como mencioné en la primera entrada del blog, una vez mencionados los aspectos más negativos de la tecnología digital, me comprometí a reflexionar y a agrupar aquellos nuevos aspectos positivos y útiles que he podido conocer mediante la asignatura de Recursos Informáticos en Educación. Me gustaría matizar que, aunque haya adoptado una actitud bastante crítica y escéptica con el tema de las TIC, considero que no hay que pasar por alto que estas herramientas gozan de numerosos beneficios que pueden aportar al área educativa.

El primer aspecto al que me gustaría aludir es al acceso a la información, ya que, durante el transcurso de la asignatura he tenido la oportunidad de conocer y trabajar con diferentes bases de datos, algunas algo lejanas y desconocidas para mí. Entre ellas, Scopus, Eric, Dialnet o Google Académico. Además, he podido utilizar la herramienta de RefWorks, un gestor de referencias bibliográficas que me ha resultado de gran utilidad. Además, con la infinidad de estrategias de las que disponemos para realizar una búsqueda eficiente y precisa (así como los operadores booleanos) cada vez resulta más fácil buscar información actualizada, concreta y de calidad en dichas bases de datos.

Por otro lado, he descubierto algunos de los recursos informáticos que se pueden emplear en educación. Entre ellos, el blog, mediante el cual estoy teniendo la oportunidad de reflejar mi proceso de aprendizaje y me está dando la posibilidad de reflexionar y ordenar lo trabajado en la asignatura. Otro de las herramientas más destacables para mí es el Podcast Educativo. Así pues, el haber realizado uno me ha ayudado a potenciar habilidades comunicativas y, al mismo tiempo, me ha conllevado a escuchar diferentes podcast de esta índole que me han resultado sumamente interesantes.

Resulta innegable afirmar que la tecnología digital ha marcado un antes y un después en el área educativa, ya sea para bien o para mal. Así pues, su incorporación a la educación ha facilitado el proceso educativo al alumnado, ya sea con herramientas digitales como la IA, con la fácil e instantánea accesibilidad a la información, con la amplia variedad de recursos multimedia que proporcionan o con la impartición de infinidad de cursos online. Estas herramientas también ayudan en términos de diversidad, ya que ofrecen alternativas de formato y recursos atendiendo así a todo tipo de necesidades y contribuyendo a que el aprendizaje sea más personalizado. Además, las TIC también favorecen la comunicación, brindando medios para trabajar en conjunto, permanecer conectados y comunicados y transferir información relevante. Cabe añadir, que si se hace un buen uso de estas, el razonamiento y el pensamiento crítico puede verse también fortalecido, ya que con la amplia gama de información que encontramos en la red, hemos de ser capaces de discernir entre la información veraz y de calidad y la que no lo es, para evitar así caer en la trampa de la desinformación.

En definitiva, si se hace un uso consciente, crítico y responsable de estas herramientas, pueden enriquecer considerablemente el proceso educativo y dotarlo de muchas ventajas, pero para ello, debemos formarnos en este área y ser plenamente conscientes de los beneficios y de los riesgos que esta puede acarrear.

Sin nada más, ¡nos vemos en la próxima publicación! Pero, si queréis compartir alguna idea, no dudéis en dejármela por los comentarios.

miércoles, 14 de mayo de 2025

¿Habría que regular el uso de las TIC para proteger el bienestar y el rendimiento académico del alumnado en la ESO?

En la sesión de hoy, hemos realizado una dinámica sobre la que me gustaría reflexionar: El Debate Universitario Guiado (DUG), una herramienta educativa mediante la cual el alumnado prepara de antemano y desarrolla un discurso y un debate oral de índole académica. En este debate, cada grupo ha defendido una postura asignada por sorteo posterior a realizar una investigación y reflexión al tema propuesto. 

En este caso, la cuestión a debatir ha sido la siguiente: "¿Habría que regular el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (en adelante TIC) para proteger el bienestar y el rendimiento académico del alumnado en Educación Secundaria Obligatoria?". Me parece que es un dilema que está a la orden del día y que merece ser debatida y presentada en este blog. Sin embargo, no voy a posicionarme a favor o en contra de su regulación, meramente me voy a limitar a reflexionar acerca de las dos posturas, porque francamente, me siento dividida y no puedo decantarme por una de las dos.

Así pues, ¿Por qué es conveniente adoptar medidas restrictivas en cuanto a a su uso? Pues bien, tal y como he comentado en otras entradas, la tecnología digital se ha introducido de forma abrupta en las aulas, por lo que casi no ha habido margen de maniobra en lo que al profesorado respecta. La Inteligencia Artificial está influyendo significativamente en el pensamiento crítico y en la creatividad del alumnado y, a día de hoy, gracias a su acceso gratuito, cada vez son más los alumnos y alumnas que acuden a ello con fines poco éticos o poco educativos. Entonces, si el alumnado no tiene herramientas o responsabilidad en cuanto a su uso, ¿no convendría instaurar más normativas o restricciones para garantizar un buen uso de esta?

Sin embargo, hoy en día sí que existe cierta creencia de que la prohibición es la solución a todos los problemas existentes. Pero a mí me surge una pregunta, si lo que queremos es que nuestros alumnos y alumnas se conviertan en personas y profesionales autónomos y responsables, no será mejor educar desde su uso y apostar por proporcionarles recursos y formación para que sean ellos y ellas las que tengan el poder de decidir el tipo de uso que quieren hacer? Me gustaría hacer alusión a dos citas de Evaristo González, experto en TIC, que a mi parecer da con la clave de la solución a este dilema, y cito textualmente: "se educa en el uso no en la prohibición, debemos afrontar la realidad en lugar darle la espalda” y "los adolescentes conocen la tecnología pero necesitan guías que les formen y les orienten para que las herramientas, las aplicaciones y el exceso de información se conviertan en un hecho educativo”.

En cierta medidas, concuerdo con ambas posturas, pues creo que si la situación se ve agravada y no se aboga por la formación y la proporción de recursos tanto al profesorado como al alumnado, sería conveniente instaurar una serie de normativas y regulaciones antes de que la situación pueda convertirse en algo irreparable.

¿Y vosotros y vosotras, por qué postura os decantáis?

jueves, 8 de mayo de 2025

"Mentira". Un libro que muestra la otra cara de las pantallas.

En la entrada de hoy me gustaría traer un tercer y último libro de elección propia que creo muy oportuno teniendo en cuenta la temática a tratar. El libro se titula Mentira, fue escrito por Care Santos y, no os voy a engañar, fue un libro que leí hace ya un tiempo, pero que por algún motivo, me marcó significativamente.

Probablemente os estéis preguntando porqué he escogido este libro y qué relación mantiene esta obra con la tecnología digital y la educación. Pues bien, ahí es donde entro yo.

Antes de comenzar a establecer conexiones, creo conveniente realizar un breve resumen de la trama. La historia gira en torno a Xenia, una adolescente estudiosa y  cuyo objetivo es estudiar la carrera de Medicina, hasta que conoce a Marcelo en un foro literario. Ambos comparten afición y pasión por la lectura, y a medida que pasa el tiempo, su relación (virtual) se vuelve cada vez más estrecha, por lo que ella toma la iniciativa de buscarlo con el fin de conocerlo en persona, pero lo que ella no sabe es que él no es quien dice ser, pues su nombre real es Éric, reside en un centro de menores y está acusado de asesinato, información que ella conoce al ver el lugar de origen de un paquete que él le envía. Sin embargo, no todo es lo que parece, y a medida que transcurre la historia, ella descubre que no hay que quedarse con las meras apariencias o etiquetas.

Creo que esta síntesis ha podido proporcionaros información suficiente acerca de la relación que mantiene la historia con la tecnología digital, pero a continuación, me adentro en el análisis.

En primer lugar, partimos de la base de que la pareja se conoce en un foro literario, uno de los grandes recursos de los que disponen las TIC y que ayuda a conectar pasiones, en este caso, la lectura. Este lugar de encuentro y de comunidad puede parecer inofensivo y beneficioso a primera vista, pero no hemos de olvidar que la persona que se encuentra interactuando con otras, desconoce totalmente la identidad de la otra parte, riesgo que se asume de forma casi inconsciente. Esto puede ser equivalente a las redes sociales, donde muchas personas pueden contactar con otras con fines poco éticos (como estafas o ciberacoso) y con malas intenciones (grooming). En la historia de nuestra protagonista, esta confianza plena y ciega le pasa factura, pues es a posteriori cuando descubre que el chico con el que intercambiaba mensajes la ha engañado.

Considero que otra de las ideas que pone encima de la mesa es el hecho de que cualquiera de nosotros y nosotras puede caer en este tipo de engaños y trampas, pues aunque Xenia es una persona aplicada, sensata y coherente, confía plenamente en él sin conocerlo y, por ende, cae completamente en el engaño. Esto refleja que no solo las personas en situaciones de alta vulnerabilidad pueden llegar a caer en este tipo de trampas, sino que cualquier persona, desde el momento en el que decide adentrarse en este mundo está expuesto a este tipo de peligros.

Otro de los aspectos que me gustó mucho es que, a pesar de que los protagonistas pertenezcan a mundos completamente opuestos, se muestre cómo una pasión común puede unirlos y este nexo de unión perdure a lo largo de toda la obra. Del mismo modo, no es una afición cualquiera, pues se trata de algo tan bonito como la lectura, disciplina que desde siempre ha tenido un poder extraordinario en cuanto a uniones y relaciones respecta. Además, se aprecia cierta desigualdad debido a la situación en la que se encuentra Éric, pues este tiene una serie de restricciones horarias que ha de cumplir y no dispone de un ordenador personal del que pueda hacer uso, mientras que Xenia sí.

Personalmente, me gusta mucho cómo vuelca la idea de que lo digital muchas veces se limita a un plano más superficial, como el tener una identidad falsa y la incapacidad de comprobarlo; mientras que lo real se centra en cosas más profundas y humanas, como puede serlo las explicaciones que se den cara a cara, donde el lenguaje no verbal coge mucho peso.

En conclusión, creo que es un libro que todos y todas las adolescentes (y no tan adolescentes) deberían leer, pues goza de una trama compleja e impecable, pertenece a una trilogía en la que la historia continúa y aporta perspectivas de otros personajes, enriqueciendo así el contenido de la trama e invita a tomar conciencia de que no todo lo que nos encontremos por la red es de fiar, pues de no ser conscientes y críticos, podemos llegar a caer en una gran mentira.

jueves, 1 de mayo de 2025

ADOLESCENCIA: ¿Cómo está afectando la tecnología digital a las nuevas generaciones?

Tras la sesión de grabación del podcast, hubo ciertas cuestiones o temas que me resultaron de sumo interés y sobre las que me gustaría reflexionar. Una de ellas fue la que abordaba la transformación que está acarreando la tecnología digital en la población más joven.

Justamente, hace escasas semanas, opté por ver la mini serie que tanto éxito está teniendo en la plataforma de Netflix: Adolescencia. Durante el transcurso del podcast decidí sacar a colación la trama de dicha serie porque la consideré muy oportuna teniendo en cuenta el tema a tratar. Sin embargo, me gustaría ahondar un poco más en la infinidad de aspectos que esta abarca.

En primer lugar, en términos generales, considero que el mensaje que trata de emitir es muy interesante y necesario para el contexto actual. Así pues, pone en relieve la gravedad de una problemática que pocas o ninguna otra serie aborda, pues no solo trata el tema de la tecnología grosso modo, sino que para más inri, pone el foco en el mundo Incel y el ciberacoso, entre otros.

Creo que este largometraje hace un llamamiento a las familias para atender a las conductas de sus hijos e hijas. La trama me ha llevado a hacer una interpretación que considero clave en todo esto: Por más que creamos que los hijos e hijas estén a salvo en sus habitaciones, pueden estar expuestos a un mundo virtual lleno de peligros que muchas veces está fuera de nuestro control.

Otra de las lecturas que he realizado tras visualizar este largometraje, es el impacto que están teniendo las redes sociales y los nuevos referentes que están emergiendo en ellas, pues algunos de estos nuevos referentes promueven discursos de odio y se tornan en grupos que algunos catalogan como sectarios. Por ejemplo, en la actualidad, el pensamiento Incel, en el que predominan los discursos misóginos y machistas, se encuentra en pleno apogeo. No obstante, también hemos de apreciar la otra vertiente, la de personajes públicos que promueven discursos de aparente empoderamiento a la figura del hombre, siendo también de talante machista. 
Los consumidores o destinatarios de este tipo de contenido son por lo general jóvenes en una edad en la que son sumamente moldeables o que se encuentran en una situación de vulnerabilidad, por lo que a pesar de que las redes sociales gocen de muchos beneficios, también exponen a este colectivo a muchos riesgos como el hecho de seguir o creer en los discursos que fomentan estas personas. Por lo tanto, creo que uno de los mayores retos que tiene la educación es el de fomentar una autorregulación y ayudar a desarrollar un uso autónomo y responsable de estas. En la serie, esto se ve claramente representado en el momento en el que el protagonista lleva a cabo un acto violento a consecuencia del ciberacoso que sufre por parte de una joven que lo cataloga como Incel.

Otro de los aspectos que considero que refleja muy bien es la situación que se vive en muchos centros educativos hoy en día, ya que el alumnado menosprecia y falta al respeto al profesorado en numerosas ocasiones, además de utilizar el móvil sin restricción alguna. También se aprecia que utilizan el teléfono de forma poco ética, como lo es el caso de los jóvenes que graban situaciones conflictivas en lugar de intervenir o ayudar. Actualmente, según he podido observar en mi entorno más cercano, existe una tendencia a utilizar al personal docente como cabeza de turco, culpabilizándolo de todo y señalándolo cuando realiza algo de forma inadecuada. Y, no me malinterpretéis, en algunos casos tiene una justificación válida, pero, considero que no se habla lo suficiente de aquellos y aquellas profesionales de la educación que sufren faltas de respeto y continuos ataques por parte del alumnado. En esta película se muestra un contexto socio-educativo muy agravado de un instituto, pero, no son pocas las ocasiones en las que nos han sorprendido con titulares de noticias acerca de una agresión a un profesor o profesora por parte de un alumno o alumna, en el mayor de los casos, adolescente. 

Este filme refleja, a mi parecer, de forma cruda e incluso, algo extrema, la agravada situación en la que los y las adolescentes pueden desembocar. No obstante, no hay que dejar de lado que se trata de una serie de ficción y, por tanto, hemos de ser conscientes de que debemos discernir entre lo que es la ficción y la realidad. Esto me lleva a reflexionar en torno a la carencia de educación digital frente a la que nos encontramos, ya sea al profesorado, como al alumnado y a las familias. En definitiva, creo que es una serie que muchas familias deberían ver, ya que aunque se trate de un caso llevado al extremo, no deja de reflejar una nueva realidad a la que nos acercamos: la transformación de las nuevas generaciones.

jueves, 24 de abril de 2025

El aburrimiento, ¿el "tabú" del siglo XXI? ¿Qué relación mantiene el aburrimiento con las TIC?

En la entrada de hoy me gustaría reflexionar en torno a algo tan simple como lo es el aburrimiento. ¿Por qué en la actualidad se está tratando de evitar a toda costa? Hace un par de días, mientras me encontraba viendo la tele, me topé con un anuncio de una compañía telefónica sobre el que me gustaría reflexionar.

Este anuncio me ha hecho reflexionar en torno a una realidad muy latente en la actualidad: ¿Por qué nos aburrimos realizando actividades que son realmente entretenidas? El protagonista se encuentra realizando actividades de carácter lúdico y, a pesar de ello, afirma aburrirse mientras las lleva a cabo. Esto me ha recordado a una conversación que mantuve hace unos días con una amiga. Y es que, ¿Por qué a día de hoy nos cuesta tanto mantener la concentración en lecturas, largometrajes o actividades que requieran de tiempo y concentración pero, en cambio, invertir horas viendo vídeos cortos de aplicaciones como Tik Tok o Youtube nos resulta tan sumamente fácil y ameno? A mi parecer, la tecnología digital y la inmediatez que esta nos proporciona es el factor determinante en este desconcertante fenómeno. Nos tienen tan acostumbrados/as a acceder a información con tan solo un click, al sinfín de estímulos que tienen las pantallas y al mundo lleno de prisas en el que nos encontramos, que focalizar nuestra atención e dedicar parte de nuestro tiempo en actividades como la lectura de libros de papel con pocos estímulos visuales, largometrajes llenos de diálogos complejos y extensas tramas a día de hoy nos resulta una actividad prácticamente imposible.

Otro de los aspectos que me ha hecho cuestionar es la forma en la que la publicidad nos da a entender que sentirse aburrido o aburrida no está bien y que, por tanto, hemos de eludirla. Sin embargo, por si esto fuera poco, nos recuerdan que gozamos de la posibilidad de recurrir a plataformas digitales de entretenimiento, incitando a utilizar la tecnología como principal medio de evasión del aburrimiento, lo cual agrava la casi innegable adicción a la tecnología que predomina en nuestra sociedad.

Ahora bien, creo que la huida a esa situación o sensación de aburrimiento se debe en mayor medida a un miedo irracional e inexplicable que tenemos las personas humanas a encontrarnos solos/as con nosotros/as mismos/as. Para ello, buscamos a toda costa rellenar huecos y horas con trivialidades y actividades absurdas. Yo, personalmente, suelo tratar de buscar momentos de aburrimiento para tener un rato para mí sola. El mero hecho de estar conmigo misma, pensando en la nada y no haciendo absolutamente nada, me parece un lujo del que pocas veces dispongo, debido a la infinidad de quehaceres que tengo y al ritmo de vida tan apresurado al que estamos sometidos como sociedad. Jamás entenderé por qué el aburrimiento se percibe tan negativamente, pues a pesar de que comprendo que es una sensación que de primeras puede generar incomodidad, puede convertirse en un momento para reencontrarnos con nosotros/as mismos/as y sentir esa tranquilidad que tanta falta hace y que la vida y la sociedad moderna a duras penas nos permite tener. 

En definitiva, recuperando una idea que presenté en la entrada relacionada con el apagón generalizado, considero que el apagón semanal debería tornarse en un hábito, para mejorar así nuestra relación con el aburrimiento, la tecnología digital y por último, pero no por ello menos importante: con nosotros/as mismos/as.

Y vosotros/as, ¿qué opináis?

viernes, 18 de abril de 2025

Una pedagogía esperanzadora: "La Pedagogía del oprimido"

Tras leer a Goleman y su "Inteligencia Social", no podía faltar otro de los clásicos de la pedagogía, titulado "Pedagogía del oprimido", escrito por Paulo Freire. A lo largo de esta entrada me gustaría hablar sobre el contenido y la reflexión que he realizado en torno a esta obra, que he escogido a raíz de que una de mis compañeras lo seleccionara y comentara conmigo durante la sesión de la lectura trenzada.

Ahora bien, ¿Por qué he escogido esta lectura? La respuesta es sencilla, porque primeramente me gusta el enfoque que adopta Freire con respecto a la educación. Considero que teniendo en cuenta que la obra fue publicada en 1968, la mentalidad que tenía este pedagogo era muy avanzada para aquel momento y contexto, además de ser una persona muy comprometida con la educación y con el empoderamiento social. 

En este libro plasma una visión optimista y liberadora de la educación, percibiéndola como herramienta para luchar contra la opresión y contra el sistema educativo tradicional. Otro de los aspectos que critica y con el que coincido plenamente es el hecho de que en este tipo de sistema, es la figura del profesor la que tiene el conocimiento y es el alumno el sujeto pasivo que recibe toda esa información, limitándose a memorizar y no a aprender o a pensar de forma crítica. 

La pedagogía o sistema que él propone, en cambio, busca principalmente establecer diálogos horizontales en el aula, yendo más allá de la mera transmisión de contenidos y posibilitando así la co-construcción del conocimiento. Además, busca que esas personas oprimidas tomen conciencia y una actitud crítica de la situación en la que se encuentran y opten por transformarla. Para ello, entran en juego las interacciones y relaciones humanas, ya que el diálogo es el medio predominante en este tipo de pedagogía. Así pues, considero que este tipo de herramientas favorecen la igualdad y la participación de todas aquellas personas que deseen hacerlo y mejoran también las habilidades sociales y comunicativas, instrumentos clave para poder luchar contra cualquier obstáculo o adversidad. Al mismo tiempo, en relación a esta idea, me gusta el hecho de que en ningún momento plantea la violencia como vía de escape a este conflicto, sino que aboga por vías pacíficas y diplomáticas como lo son el diálogo y la reflexión, además de optar por aunar a la población para realizar una lucha colectiva y no individual.

En definitiva, es una pedagogía que parte de un modelo sociocrítico, ya que busca empoderar a un colectivo que se encuentra oprimido y tiene como principal objetivo transformar un contexto social. Del mismo modo, pretende alfabetizar y ayudar a aquellas personas oprimidas a desarrollar un pensamiento crítico y a mi parecer, tiene una visión o enfoque muy optimista y liberador, además de aplicable a muchas situaciones de la actualidad.

Para acabar, me gustaría compartir con vosotros y vosotras una de las frases de este pedagogo que más me ha cautivado y que creo que sintetiza de forma nítida y breve el contenido de este libro: "La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo".

Ahora sí, sin nada más que añadir, me despido. ¡Hasta la próxima!

¿Cómo será la educación dentro de 20 años?

Bueno, ha llegado el momento de despedir este blog, al que tanto cariño le he acabado cogiendo. Para ello, me gustaría culminar con una preg...